La novela narra la historia de Laura, una joven barcelonesa que busca adaptarse al ambiente provinciano del pueblo ficticio Comarquinal tras casarse con Tomàs Muntanyola. A través de metáforas como la persistente niebla en el paisaje y personajes como Teresa y Pere, Llor explora la represión social, la hipocresía religiosa y la imposibilidad de liberación femenina en la Cataluña rural de principios del siglo XX. La segunda parte, La sonrisa de los santos (1947), matiza y concluye el drama iniciado en la primera novela.