Un matrimonio inglés que veranea en Italia descubre a Guido, un niño campesino cuya inteligencia y talento matemático resultan tan sorprendentes como incomprensibles para quienes lo rodean. Su genialidad, comparable a la de Arquímedes, despierta admiración y desconcierto a la vez. A través de la fascinación que el niño provoca y del contraste entre su mundo inocente y la mirada adulta, Huxley construye un relato sobre el talento excepcional, la vulnerabilidad y la incapacidad de la sociedad para comprender o proteger lo que desconoce. El resultado es una historia breve, intensa y trágica.